El mundo del cine, lo que lo caracteriza es tan variado que al momento de realizar el ejercicio mental y abstracto de sintetizar todo tu bagaje, todo tu arsenal filmográfico, que así piense uno que es mucho, por tu propia cinefilia, en realidad no es mas sino una pequeña porción de lo que el cine es y tiene en ese back up de 100 años y alguito mas. Si embargo, se llega a un punto clave que ayudara a descifrar ese top 3 de directores, de miradas, de percepciones de momentos únicos, hitos de la historia del cine que tiene que ver con lo afectivo y lo sensible; cuando estos dos factores se entre lazan nos llegan a la mente no mas de 5 nombres. Porque no todas las películas y mucho menos sus directores marcan un antes y un después en contextos individuales. Esencialmente ese fue el parámetro, el porque de la selección de tres directores.
En ese orden de ideas, los tres directores que escogí de corazón no solo tienen eso en común (marcar e influir en mi vida) sino que tienen impresas diferencias puntuales en: estilo, genero, visión, contexto, idiosincrasia, cultura, etc. Las cuales me parecen que hacen mas interesante y atrapante el ejercicio. Como cineasta en formación disfruto mucho el hecho de repasar la obra de iconos del oficio.
Empezare repasando o introduciendo un poco sin extenderme y a continuación el porque singular de cada uno de los tres directores.

Woddy Allen “No a todo el mundo le gusta esta película, pero a mí sí. Es una experiencia muy poderosa”.
Descubrí sus películas gracias a mi mamá, y desde el principio me gustó, me parecía original, divertido, inteligente e irreverente. No tardé poco en atreverme con los dramas, especialmente ésos en los que su pasión por explotar estereotipos es más notoria. Al principio no entendía bien su contenido a fondo, no leía bien esos textos entre líneas que siempre logra pasar desapercibidos por el espectador poco suspicaz y me atrevo a decir, tonto. Pero fue uno de esos problemillas que se solucionan con la edad. Allen marco mi adolescencia forjando un sentido del humor fino, sutil, bohemio, el cual me mostro que lo inteligente es gracioso. Por ejemplo Annie Hall la escena de la cola del cine marcaron mucho mi personalidad, el tipo de humor, una mirada más y diferente a la que había por ese entonces a mi alrededor. ¿El porque de mi elección? Sencillamente porque es un maestro moldeando dramas y comedias, plasmando los altibajos de la vida, para mezclar la tristeza con la alegría, los problemas serios con las sanas risas.

Martin Scorsese “Me parece que cualquier persona sensible debería ver que la violencia no cambia el mundo, y sí lo hace, sólo lo hace temporalmente”.
Me llamó la atención por su ritmo frenético, histérico. El porque más grande es su versatilidad como director; Director que no se encasilla en géneros y que recorre el espectro de posibilidades que ofrece el cine de ayer y hoy con gran talento y dedicación. Cuando uno tiene claro el rumbo y lo que quiere contar, el género acaba por ser una herramienta y no lo distintivo y lo central del filme. Ese aspecto creo es lo que hace a los grandes directores y lo que enriquece la oferta cinematográfica que recibe el público.

Takashi Miike “Ya que iremos al infierno, vayamos juntos.”
Su frase ya predispone, ya nos invita a algo más fuerte que la ultraviolencia de la naranja mecánica. Este director lo elijo porque me parece genial, maneja mis géneros predilectos, su influencia en mi mirada estética es realmente fuerte. Uno de mis favoritos; uno de esos cineastas que marcan un antes y un después en la memoria del espectador. Muchos calificativos acompañan a Miike. Los más usados: prolífico, transgresor, radical, violento, polémico, ecléctico. Desde luego, se los merece. Yo añadiría uno que no suelo ver: cómico. De hecho, fue esta faceta suya la que me atrapó. Tiene un sentido del humor de lo más particular, sucio, ácido, realista, absurdo, “insano” (o enfermo, si se quiere). A diferencia de Scorsese y Allen que siempre intenta satisfacer al publico de una manera sorpresiva en el primero y de una manera inteligente en el segundo, Miike por el contrario intenta mofarse de espectador. Al japonés le encanta jugar con el espectador, especialmente con esos finales imposibles donde el director reta, es divertido al buscar sentido a algo que, directamente, no lo tiene.
Annie Hall “Lalida lalida”.

Esta película me encanta, siendo coherente con mi selección de directores, y hasta siendo incoherente siempre va estar en mi top 3. Annie Hall apareció y arrasó; le arrebato los premios de la Academia a una tal película Star War, sorprendiendo a todos, critica, publico: en general y bohemio intelectualoide. No sé ni por dónde ni cómo empezar, el ritmo es brutal, no paran de pasar cosas, los diálogos ingeniosos son un suma y sigue, sin ir rápido te hace pasar el tiempo como si nada, ver a este tipo con tanto porte intelectual arrastrando sus historias de alcoba entre sesión y sesión de psicoanalista me parece algo que no tiene precio. Además, de un guion extremadamente bien construido que nos muestra al estereotipo fiel del judío new yorkino son detalles geniales de la película. Es increíble que uno viendo la película se sienta en ese New York, Manhattan de los 70`s centro del mundo, donde la vida contemporánea hasta ahora esta dando sus primeros pasos. Asimismo, las actuaciones de Keaton y Allen como pareja actuando de ellos mismos (¿?) es sin lugar a dudas algo que atrapa. Película hito del cine, obra maestra de Allen, me quedo con sus monólogos y sus suspicaces voces en off.
Ichi the Killer “No hay amor en tu violencia”.

Cómico, sátiro, bizarro, aterrador, escalofriante, repugnante, excitante, sádico, lunático, yakusa, violento, violenta, cómica. Mi favorita en la filmografía de Miike, la he visto unas 50 veces y no me cansare de verla; supongo que ya estoy enfermo, corrompido e intoxicado, aun así el efecto sigue siendo como el de la primera vez. Otra de yakuzas, otra de violencia extrema, otra de múltiples toques sexuales, pero estamos hablando de Miike y la mezcla no es para nada tópica. Interesante, impactante, extrañamente divertida y con algunas escenas que no olvidare nunca. Esta adaptación del manga homónimo de Hideo Yamamoto nos traslada al bajo mundo japonés donde un chico con problemas visibles psicológicos acaba con un grupo yakusa de lo más sádicos liderados por uno de los más carismáticos protagonistas que he visto en películas. Tadanobu Asano en el papel de Kakihara, un sádico y masoquista yakuza que disfruta provocando y sintiendo dolor en igual medida. La propuesta estética es genial, inigualable en imaginación para presentarnos cada personaje, cada escenario y cada escena de una manera sorpresiva, causando el efecto de repudio pero de interés al mismo tiempo. Miike como siempre mostrándonos la peor parte del ser humano, o la del japonés de una forma chocante, es como si un tren te golpeara directamente a la cabeza.
Drácula de Bran Stoker “No hay vida en este cuerpo, yo soy nada, sin vida, sin alma]… [Odiado y temido, estoy muerto para todo el mundo. Escúchame… yo soy el monstruo al que los hombres vivos matarían. Yo soy Drácula”.

Pelicula de horror pero también de un autentico amor. A mi pareces la mejor adaptación del mito de Drácula añadiendo el de Elizabeth Bathori. No es una adaptación totalmente fiel a la novela del mismo nombre, toma muchos elementos de la propia pero el guionista incluye muchos otros que dan resultado a una obra maestra. Lo que más destaca de Drácula de Bram Stoker es la deslumbrante belleza de sus imágenes, por lo que es poco menos que obligado empezar desgranando su concepción formal. La aparición del cinematógrafo (Coppola) es fundamental en el modo en que está montada la película. Las sobreimpresiones nos retrotraen a los trucajes de Méliès, mientras que el montaje en paralelo nos remite al nacimiento del lenguaje cinematográfico de la mano de pioneros como Edwin S. Porter o David W. Griffith. También abundan los fundidos encadenados, como la cola del pavo real que se funde con la salida del túnel o como los orificios de la mordedura en el cuello de Lucy que se sobreponen a los ojos del lobo que se escapa del Zoo. El simbolismo que se crea con estos recursos formales recuerda a filmes como Avaricia, de Erich von Stroheim. Asi como poniéndole el toque final a mi selección, término con esta magnifica obra de arte, una verdadera enciclopedia para los futuros cineastas y también para los que ya son, porque nunca me deja de sorprender.
Deadavids/2012 the end…





































